Santa Inmaculeada, por caliente te pasa...

12:08




Me suena el teléfono. Era mi amiga, la Cote. Con una voz de complicada me cuenta que le apareció una herida enorme en el pie.  Pero cómo le iba a aparecer esa herida de la nada! Le pregunté y me dijo que no sabía, que había amanecido con ese estigma en el empeine. Me dice: “Es un hoyo tremendo”, me envió la foto y cuando la ví, ella no exageraba. Era el tremendo hoyo indigno.

Revisé en internet y busqué la probabilidad de que la pobre Cote estuviera sufriendo de eso: “son similares a las heridas infligidas sobre Jesús”, “punto donde se clavaban los clavos a los crucificados.” Recordé la imagen que me mandó. No cabía duda. Mi amiga estaba siendo estigmatizada. Sólo había una contradicción, ese tipo de heridas, por lo general, aparecen en los cuerpos de los santos. Y no es por ser mal intencionada, pero la Cote hace rato que se descartó para ser Santa.

La llamé y le pregunté si había vomitado en las últimas horas, para descartar que se pareciera a la historia del exorcista. Y me respondió que no. Que se acostó muy tarde y borracha, y que con suerte se acuerda como durmió. Con esta respuesta clave, obviamente se abrió el abanico de posibilidades de la famosa herida: 
La Cote + borrachera + trasnoche + más apagón de tele.

- Oye Cote, le pregunté, ¿dormiste sola?
-No, me respondió.

Puta, la Cote se ganó el premio de las pavas.

Efectivamente, la herida era un estigma, pero claramente era el estigma de la calentura. Me confesó que había invitado a un lolo a su casa y que a esas alturas (3 botellas de vino) se habían puestos cariñosos hasta llegar al acto final. No recordaba mucho la postura ni el tiempo, pero sí que sentía sus rodillas adoloridas y el cuerpo agotado.  “Por caliente te pasa”, le dije. 

La Cote comenzó a recordar: “Seguramente, como toda borracha insaciable, me puse de perrito por más de una hora en el suelo y con el roce de la alfombra me quemé la pata”.
Ahora, mi amiga Cote anda por la vida cojeando, dando excusas como: “Es que como soy sola, en las noches hace mucho frío, duermo con guatero caliente y me quemé”.

¿Qué culpa tiene el inocente guatero, digo yo, de las heridas de guerra que uno puede sufrir por "santa inmaculeada"?

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5 comentarios

  1. Que buena historia.... a quién no le ha sucedido digo yo

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  2. me imagio que será canonizada..jaja muybuena historia

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  3. QUE BLOG MAS ESTUPIDO..! UFFFF NEXT..!!!!!!!!!!!!!!!!!!

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  4. No entiendo esa mala costumbre de la gente, de contar la vida de los demás en vez de hablar de su propia vida .. NIVEL de amiga pls !!

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